Abogado del Diablo(1): Tortura China
El boicot a los juegos de China es una completa idiotez, simple y llanamente. De hecho está claro que es un intento más de frenar el éxodo de las centros de producción a China para reducir costes (es decir, contratan a esclavos chinos, que les sale más barato, para que luego hablen de derechos...) y el éxito de los productos importados de este país, que están comiendo terreno a productos similares fabricados por empresas occidentales, las cuales son mucho más caros (bien es cierto que muchas veces pagas una mejor calidad), degradando la imagen del Gran Dragón y poniendo al mundo en su contra. La situación de China como apisonadora de los Derechos Humanos no es nueva ni mucho menos: pena de muerte, falta de libertad de expresión (existe de hecho una censura extrema) y religiosa, dudoso sistema electoral, trabajos forzados y represión en general, existen desde hace décadas. Y tiene que ser precisamente en unos Juegos Olimpicos, donde se promulga el llamado espíritu olímpico de confraternización y esperanza de toda la humanidad, el mejor momento para realizar el boicot. Apagar la llama olímpica, como están intentando hacer, es en todo caso una acción simbólica, pero que simboliza la destrucción de los valores que promueven los Juegos Olímpicos, mucho más allá del escaparate de poder que para algunos es lo único que significan. Perdónalos Señor, porque no saben lo que hacen.


