¿Libre albedrío?
Desde que se decidieron las reglas del juego, desde el Big Bang, la Naturaleza, o el Universo si lo prefieres, sigue su curso inexorablemente, siguiendo las reglas de la física y la química, que en el fondo no son más que una sola cosa, una fímica. La Naturaleza es una gigantesca máquina de Rube Goldberg donde todo lo que ocurrió, ocurre y ocurrirá se decidió en el Big Bang.
No existen las alternativas para la Naturaleza, y eso nos incluye a todos. No existen el libre albedrío, las decisiones ni los eventos aleatorios. Nada es aleatorio, pues todo es consecuencia calculada a partir de una causa. Cuando algo parece saltarse las reglas, en realidad no lo hace, eres tú quien no se ha leído la letra pequeña, quien no conoce las reglas tan bien como cree. Por supuesto, nuestras neuronas están bajo el yugo implacable de la fímica y ésta ha hecho que ahora mismo esté escribiendo este artículo. El único don que tenemos los seres "inteligentes" es el de ser conscientes de lo que ocurre. El resto nos pasa igual que le ocurriría a una planta. Igual que le ocurriría a un grano de arena.
¿Qué quieres decir?¿Quieres decir que no puedo cambiar mi destino? Bien, en realidad no es solo el destino lo que está fijado, sino cada mínimo paso que recorrerás hasta alcanzarlo. O sea que ¿haga lo que haga...? Bueno, lo que vayas a hacer lo harás, por eso no te preocupes, y además creerás que lo has decidido y que podría haber sido de otra manera, para bien o para mal. Claro que si te tomas este artículo muy en serio, podría causarte una avalancha cerebral que podría desembocar en suicidio.
Por mucho que digan los físicos-cuánticos, los religiosos, los psicólogos, los políticos, los biólogos, incluso Google
... todo es un teatro de marionetas, con un guión algo enrevesado, que la fímica representa ante... ¿Dios? Claro que el público no participa en esta obra.
Esto fue lo que dijo Laplace, un gran determinista:
"Podemos mirar el estado presente del universo como el efecto del pasado y la causa de su futuro. Se podría condensar un intelecto que en cualquier momento dado sabría todas las fuerzas que animan la naturaleza y las posiciones de los seres que la componen, si este intelecto fuera lo suficientemente vasto para someter los datos al análisis, podría condensar en una simple fórmula el movimiento de los grandes cuerpos del universo y del átomo más ligero; para tal intelecto nada podría ser incierto y el futuro así como el pasado estarían frente sus ojos."








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